Mariam Isabel Romero Arias, entre las 500 mujeres más influyentes de los negocios y las finanzas islámicas
Mariam Isabel Romero Arias, Presidenta de Junta Islámica, de la Fundación Las Fuentes y de Instituto Halal, ha sido reconocida por WOMANi 2026 como una de las 500 mujeres más influyentes de los negocios y las finanzas islámicas. Es una distinción que cada año elabora Cambridge IFA para señalar a quienes están marcando el rumbo del sector en todo el mundo, y que en su caso llega después de más de dos décadas dedicadas a levantar, casi desde cero, la certificación halal española.
Cuesta resumir en una línea una trayectoria así. Pero si hubiera que hacerlo, quizá bastaría con decir esto: cuando ella empezó, el halal en España era una cuestión de minorías; hoy es una herramienta de internacionalización y calidad que abre a las empresas del país las puertas de un mercado de miles de millones de personas. Buena parte de ese cambio lleva su firma.
Qué es WOMANi y por qué importa este reconocimiento
Conviene detenerse un momento en el reconocimiento en sí, porque no es un premio cualquiera. WOMANi es el ranking anual que elabora Cambridge IFA —una intelligence house británica especializada en el sector— para distinguir a las mujeres que lideran y transforman los negocios y las finanzas islámicas a escala internacional: figuras que, desde las finanzas, la industria, la certificación o la academia, están dando forma a un sector en plena expansión. Su lista de las 500 más influyentes se ha convertido en una referencia mundial, y aparecer en ella significa, en la práctica, ser reconocida como una de las voces que cuentan.
Y hay un matiz que lo hace especialmente significativo en el caso de Romero Arias. Ha construido esa influencia desde un entorno de mayoría no musulmana —España, Europa—, demostrando que el liderazgo en la economía islámica no depende del lugar de origen, sino de la solvencia técnica, la coherencia ética y la capacidad de tender puentes. No es lo mismo destacar en un país donde el halal forma parte del paisaje cotidiano que hacerlo partiendo de donde ella partió.
Una historia que empieza antes de Instituto Halal
Para entender el reconocimiento hay que mirar un poco más atrás en su trayectoria. Romero Arias es musulmana desde 1998, y se vinculó pronto a Junta Islámica, la entidad religiosa desde la que no tardó en convertirse en una de las voces de referencia de la comunidad musulmana en España. Detrás de esa proyección hay una base sólida: una formación académica seria y un conocimiento profundo de la jurisprudencia islámica, el fiqh, que le ha permitido moverse con autoridad tanto en el terreno doctrinal como en el técnico.
Esa doble competencia —la religiosa y la técnica— es, seguramente, una de las claves de todo lo que vino después. Porque certificar halal no es solo aplicar una norma: exige entender el porqué de cada requisito, saber interpretar las fuentes y ser capaz de traducir principios religiosos en criterios verificables dentro de una fábrica o un laboratorio. No es un perfil que abunde, y ella lo reunía.
Desde muy pronto, además, orientó ese conocimiento hacia algo más amplio que la propia certificación: la defensa de los derechos de las minorías, el diálogo entre religiones y la educación. Fueron causas que la acompañaron toda su carrera y que explican por qué su nombre aparece con frecuencia en las conversaciones sobre diversidad y convivencia, no solo en las del sector halal.
2003 y 2012: dos fechas que marcan un camino
Hay dos momentos que ordenan su trayectoria en la organización. El primero es 2003, cuando se puso al frente de Instituto Halal. El segundo, 2012, cuando asumió la presidencia de Junta Islámica, la matriz religiosa de la que depende el Instituto. Entre esos dos hitos, y en los años que siguieron, se produjo la transformación que hoy reconoce WOMANi.
Cuando tomó las riendas, el Instituto atendía sobre todo una necesidad local: la de una comunidad musulmana que buscaba productos aptos para su consumo. Era un servicio de nicho, valioso pero limitado. Lo que ella vio —y lo que supo construir— fue algo distinto: una autoridad de certificación capaz de competir y ser reconocida en los mercados más exigentes del mundo.
De servicio de nicho a autoridad internacional
El salto no fue solo de tamaño, sino de naturaleza. Bajo su dirección, Instituto Halal se convirtió en una entidad certificadora respetada internacionalmente, con actividad muy por encima de la alimentación: farmacia, cosmética y turismo entraron también en su ámbito. El halal dejaba de ser una cuestión estrictamente dietética para abarcar un universo mucho más amplio de productos y servicios.
Detrás de esa expansión hubo una idea que Romero Arias defendió con insistencia: que el halal no era solo un estándar de alimentación, sino una fuerza ética, cultural y económica. Esa manera de entenderlo —más ambiciosa, más transversal— es la que permitió que la certificación halal encajara en sectores que, hasta entonces, ni se lo planteaban.
Para sostener ese crecimiento hacía falta algo imprescindible: credibilidad. Y ahí puso el acento. Impulsó el establecimiento de estándares reconocidos internacionalmente, con la integridad, la calidad y la conformidad con la sharía como principios rectores. Reforzó la confianza del consumidor apostando por la transparencia, el origen ético y la formación. Poco a poco, la certificación halal dejó de percibirse como un servicio de nicho para convertirse en un activo de valor para los exportadores españoles que miraban al mercado musulmán global.
El halal como palanca de la exportación española
Uno de los aspectos más interesantes de su labor es cómo consiguió que el halal dejara de ser un asunto de comunidad para convertirse en una cuestión de país. Romero Arias trabajó de la mano de ministerios españoles, asociaciones sectoriales y organismos internacionales, y ese trabajo conjunto tuvo un efecto concreto: situar al sector halal como un contribuidor relevante para las exportaciones agroalimentarias y turísticas de España.
Dicho de otro modo: gracias en buena parte a ese esfuerzo, el halal se integró en las estrategias económicas nacionales y en los marcos de comercio internacional. Dejó de ser una etiqueta para pasar a ser una vía de acceso a mercados, una herramienta que empresas de todo tipo empezaron a incorporar en sus planes de internacionalización. Ese es, probablemente, uno de los legados más tangibles de su gestión: haber convertido una necesidad de una minoría en una oportunidad para el conjunto del tejido exportador.
Mucho más que certificar
Sería injusto reducir su figura a la de una gestora eficaz, el reconocimiento de WOMANi se explica también por todo lo que hizo fuera del organigrama. Romero Arias ha sido, durante años, una defensora incansable de los derechos religiosos en España, incluido el reconocimiento legal de las comunidades musulmanas y el acceso a la educación islámica. Su trabajo académico y su labor de divulgación se citan a menudo en los debates sobre diversidad, cohesión social y el potencial económico del mercado halal.
Su mirada, además, siempre fue más allá del propio sector. Ha sabido conectar los principios halal con las finanzas éticas, la responsabilidad corporativa y el desarrollo sostenible, ampliando así la relevancia de los valores islámicos en la gobernanza y la economía contemporáneas. En un momento en que conceptos como la sostenibilidad o la ética empresarial están en el centro de la conversación, esa capacidad de tender puentes resulta especialmente valiosa.
Una educadora que forma al sector
Hay una dimensión de su trabajo que suele pasar más desapercibida y que, sin embargo, es decisiva para el futuro del sector: la formación. Romero Arias es una conferenciante prolífica y una educadora activa, que imparte charlas sobre jurisprudencia islámica, ética del consumo y empoderamiento comunitario en foros de todo el mundo.
Pero no se ha quedado en la divulgación. Ha liderado el desarrollo de programas profesionales en gestión halal, auditoría conforme a la sharía y finanzas islámicas, formando a una nueva generación de profesionales. Es una labor de fondo, poco vistosa, pero de enorme alcance: buena parte de quienes hoy sostienen el ecosistema halal europeo se han formado, directa o indirectamente, en ese esfuerzo. Cuando se habla de dejar un sector más sólido que como se encontró, esto es exactamente a lo que se refiere.
Liderazgo femenino en un sector con pocas referentes
No puede pasarse por alto el hecho de que este reconocimiento llega a una mujer, y eso, en este sector, todavía significa algo. Los negocios y las finanzas islámicas —como tantos ámbitos de las finanzas y la industria— siguen teniendo pocas mujeres en primera línea. Que una de ellas encabece la conversación, y que lo haga desde España, tiene un valor propio que trasciende lo personal.
Romero Arias ha aparecido en foros que promueven el liderazgo femenino en las finanzas y los negocios, y su presencia en una lista como la WOMANi 500 contribuye a algo importante: normalizar la idea de que las mujeres no solo participan en la economía islámica, sino que la dirigen. Para muchas profesionales que empiezan, referentes así marcan la diferencia entre imaginar un camino o no verlo posible.
Un reconocimiento que se comparte
Cualquiera que la conozca sabe que Romero Arias sería la primera en repartir el mérito. Y con razón: detrás de una trayectoria como la suya hay siempre un equipo, una organización y una comunidad. Este reconocimiento de WOMANi 2026 es, en ese sentido, un premio compartido. Habla de una persona, sí, pero también de un proyecto colectivo que ha situado a España como uno de los polos halal de referencia en Europa.
Lo que empezó como un servicio para atender a la comunidad musulmana en España es hoy una entidad con proyección internacional, presente en decenas de mercados y respetada por las principales autoridades halal del mundo. Ese recorrido no lo hace una sola persona. Pero pocas veces se ve con tanta claridad cómo el liderazgo de alguien concreto puede cambiar el rumbo de todo un sector. El reconocimiento de WOMANi, en el fondo, no hace más que poner nombre a algo que en el sector halal ya se sabía desde hace tiempo.
Preguntas Frecuentes | FAQ
¿Quién es Mariam Isabel Romero Arias?
Es la Presidenta de Junta Islámica, de la Fundación Las Fuentes y de Instituto Halal. Musulmana desde 1998 y con una sólida formación en jurisprudencia islámica, ha liderado la transformación de la certificación halal española y figura entre las 500 mujeres más influyentes de los negocios y las finanzas islámicas según WOMANi 2026.
¿Qué es el reconocimiento WOMANi 500?
Es el ranking anual que elabora Cambridge IFA con las 500 mujeres más influyentes de los negocios y las finanzas islámicas a escala internacional, desde ámbitos como las finanzas, la industria, la certificación o la academia. Su edición de 2026 incluye a Mariam Isabel Romero Arias.
¿Qué papel ha tenido en Instituto Halal?
Asumió la dirección general en 2003 y, bajo su liderazgo, el Instituto pasó de ser un servicio de nicho a una autoridad de certificación reconocida internacionalmente en alimentación, farmacia, cosmética y turismo. En 2012 asumió además la presidencia de Junta Islámica
¿Por qué es relevante su reconocimiento para España?
Porque su trabajo ayudó a integrar el halal en las estrategias de exportación agroalimentaria y turística del país, convirtiendo la certificación en una herramienta de internacionalización para las empresas españolas y situando a España como un referente halal europeo.
¿En qué otros ámbitos ha trabajado además de la certificación?
En la defensa de los derechos de las comunidades musulmanas, el diálogo interreligioso, la educación, las finanzas éticas y la formación de profesionales en gestión halal, auditoría conforme a la sharía y finanzas islámicas.